Olga (III)
Les agradezco profundamente su deferencia para conmigo, en la carta que han tenido la gentileza de mandarme.
He quedado abrumada porque tantas personas hayan querido enviarnos su respeto, consideración y fuerza para seguir adelante en nuestros trabajos.
El procedimiento por los atentados execrables y horrendos de Madrid ha sido una experiencia, a la postre, muy enriquecedora para todos nosotros, pues hemos tenido la oportunidad de conocer a personas excepcionales, y lo que hayan podido opinar o decir “algunos indocumentados” respecto de nosotros no tiene la menor importancia en tanto no perjudica a los afectados (heridos y familiares directos de los fallecidos), maravillosas personas con un sentido de la dignidad, respeto y honor que son encomiables. A lo largo del juicio oral, conviviendo día a día, tan cerca de los acusados, prensa (de todo signo y condición), testigos, etc, nos han dado una lección de entereza a todos los españoles y personas de bien.
No se entristezcan ni se preocupen por personas que se autodenominan periodistas porque ellos solos, con el tiempo, se han puesto en evidencia. El tiempo pone a cada uno en su sitio; es cuestión de esperar.
Le ruego haga llegar a todos los firmantes mi reconocimiento y mi cariño más sincero. Me encantaría poder saludarles a todos. Me tienen a su disposición. Hasta pronto, un abrazo.
Olga
Ref.: Olga
| Olga (II)
| Desiertos Lejanos se solidariza con la fiscal del 11M
| Apoyo y desagravio
Derechos y deberes
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En defensa de la justicia
[...] PESE A ELLO, en el juicio los enfrentamientos han sido especialmente duros. Por mi parte, puedo asegurar que tengo la conciencia tranquila. He hecho exactamente lo mismo que toda mi vida en las vistas contra ETA: defender a las víctimas, colaborar con la fiscalía, apoyar a la policía y a la Guardia Civil.
En el juicio demostré que como mínimo en 10 atentados cometidos por ETA no se llegó a saber el tipo de explosivo. Aquí mi certeza es absoluta: nunca los abogados de etarras han puesto en tela de juicio la actuación en este tipo de informes policiales. Tuve la amarga sensación de que algunos, involuntariamente, les estaban abriendo un nuevo camino: tengo la convicción de que ningún favor se hace a la lucha antiterrorista mezclando estructuras que nada tienen que ver entre ellas.
He cobrado la mejor minuta de mi vida cuando Laura, que perdió a su padre, me traía agua o un café, cuando David me ayudaba por mi inutilidad con la informática, cuando Pilar me abrazó emocionada tras el informe. He liderado un heterogéneo grupo de abogados y me siento satisfecho del trabajo realizado.
Para mí, el verdadero patriotismo es defender el Estado de derecho, luchar por las víctimas sin orientarlas con intereses políticos. Lo que todos nos jugamos contra el terrorismo islamista o etarra es demasiado importante como para que nadie, sea del color que sea, trate de sacar rédito electoral.




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